Crecer es (a veces) inevitable

Estrategia y Desarrollo 09 de agosto de 2022 Por María Eugenia Fabiano
El concepto de auto percibir a nuestra empresa como pequeña muchas veces nos limita. Debemos reconocer el momento de emprender nuevos desafíos para crecer.
Crecer es (a veces) inevitable
Crecer es (a veces) inevitable

Uno de nuestros desafíos como organización siempre fue brindar a un amplio espectro del mercado los servicios y beneficios profesionales considerados exclusivos de las grandes corporaciones. Para hacerlo tuvimos que luchar en muchísimas oportunidades por desmitificar esos servicios y convencer a las pymes que “podían” tenerlos, y que lo “merecían”. De un tiempo a esta parte contar con una imagen corporativa y un discurso empresarial eficaz y bien resuelto, para dar un ejemplo, ya no es un lujo sino una necesidad: Es una inversión necesaria que transforma nuestro lugar en el mercado y modifica la conducta de los clientes, así como captura la atención de otros y capitaliza su interés.

“Una empresa chica, que no piensa aún invertir en eso…”

A menudo en nuestras entrevistas surge de las charlas una muletilla peyorativa del empresario hacia su propia compañía, quien la define como “una empresa chica, que no piensa aún invertir en eso…”. De esta sentencia afloran varias cuestiones, al menos riesgosas: Primero deberíamos establecer que es ser chico o pequeño. Segundo, determinemos cuándo es prudente invertir en “eso”. Si somos conscientes que nos vemos como pequeños, nos sentimos pequeños y, lo que es aún peor, percibimos de nuestros clientes que nada pueden esperar de nosotros; sin lugar a dudas nunca será el momento de cambiar de actitud.

En definitiva, como en la vida misma, crecer es un proceso inevitable y conlleva asumir responsabilidades y desafíos basados en nuestra propia experiencia. Es mostrarse al mundo sin miedo y decir acá estamos, confiados que podemos transformar en parte (la que nos toca) la realidad que nos circunda. Piense entonces si no sería bueno cambiar su postura. “Estamos creciendo” o “estamos en un proceso de cambio”, es más alentador, positivo y ayuda a proyectarnos. Nos permite tomar decisiones a escala y cambiar cómo lucimos, sentirnos buenos y aptos en lo que hacemos.

Piense si no sería bueno tener la mayoría de edad, empresarialmente hablando, y comportarse como tal. Después de todo, no hay nada mejor que sentirse grande, para comenzar a serlo.

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MARIA EUGENIA FABIANO

Directora financiera- Grupo Crescent
Directora de administración financiera: Responsable de la planificación, ejecución e información financiera.
Se desempeñó como Supervisora territorial en Convenio Ministerio Desarrollo Social - UNLaM, PRIST

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